Última actualización: julio 2026 · Revisado por Dra. Martha Peñarredonda
En resumen: los biopolímeros son sustancias de relleno no aprobadas (siliconas industriales, aceites, mezclas desconocidas) inyectadas con fines estéticos, sobre todo en glúteos. Generan inflamación crónica, pueden migrar y producir síntomas locales y sistémicos incluso años después. El retiro es quirúrgico, casi nunca total, y debe realizarlo un cirujano plástico con experiencia específica. La única alternativa segura de aumento de glúteos es la lipotransferencia de grasa propia (BBL) realizada en quirófanos certificados.
En Colombia miles de personas viven con biopolímeros inyectados sin saber exactamente qué les aplicaron. Muchas fueron víctimas de procedimientos “económicos” en sitios no habilitados; otras creyeron recibir un producto aprobado. Esta guía explica sin alarmismo —pero sin suavizar— qué son, qué riesgos reales tienen y qué se puede hacer.
Qué son los biopolímeros
“Biopolímero” es el nombre coloquial de un grupo de sustancias no aprobadas para inyección en humanos: silicona líquida industrial, aceites minerales, parafinas y mezclas de composición desconocida. Se inyectan en volumen para aumentar glúteos, caderas, labios o pómulos, generalmente fuera de entornos médicos habilitados.
La diferencia con un relleno médico aprobado (como el ácido hialurónico) es total: los rellenos aprobados son biocompatibles, tienen registro sanitario y se reabsorben; los biopolímeros permanecen en el cuerpo de forma indefinida y el sistema inmune los reconoce como cuerpo extraño permanente.
Los riesgos: qué puede pasar y cuándo
La reacción inflamatoria puede tardar meses o décadas en manifestarse, lo que crea una falsa sensación de seguridad. Los problemas más documentados:
Locales. Dolor crónico, endurecimiento y deformidad de la zona, cambios de coloración de la piel, úlceras y migración: la sustancia se desplaza a piernas, espalda o zonas distantes, dificultando aún más su retiro.

Sistémicos. Fatiga persistente, dolores articulares y musculares, y cuadros autoinmunes agrupados bajo el concepto de síndrome ASIA (síndrome autoinmune inducido por adyuvantes). En el blog explicamos en detalle los mitos y realidades del síndrome ASIA.
Señales de alarma que requieren valoración pronta: dolor nuevo o creciente en la zona inyectada, endurecimiento progresivo, cambios de color, fiebre sin causa clara o síntomas generales persistentes.
Opciones de retiro: qué es realista
El retiro de biopolímeros es cirugía reconstructiva, no estética, y conviene entender tres verdades incómodas:
- El retiro total casi nunca es posible. La sustancia se infiltra entre músculo, grasa y planos profundos. El objetivo médico es retirar la mayor cantidad posible sin dañar tejido sano.
- Las técnicas serias son quirúrgicas. Resección abierta o técnicas asistidas, planificadas con imágenes (resonancia) para mapear la distribución. Los “retiros con láser sin cirugía” o “en una sesión” que se publicitan en redes no tienen soporte científico y suelen empeorar el cuadro.
- La experiencia específica del cirujano importa más que en casi cualquier otra cirugía. Es un terreno de alta complejidad, con decisiones intraoperatorias difíciles.
Tras el retiro, algunas pacientes optan por reconstruir el contorno con grasa propia en un segundo tiempo, una vez el tejido está sano — el mismo principio de la gluteoplastia BBL con lipotransferencia, la única vía de aumento glúteo que consideramos segura.
Cómo protegerte (o proteger a alguien que quieres)

La demanda de aumento de glúteos no va a desaparecer; la información es la mejor defensa:
- Nunca aceptes inyecciones de “sustancias” en consultorios, spas o domicilios. Ningún relleno de gran volumen aplicado fuera de un quirófano es seguro.
- Exige nombre y registro sanitario INVIMA del producto, y verifica que quien lo aplica sea médico con la especialidad adecuada.
- Desconfía del precio demasiado bueno. Es el patrón común de todas las víctimas.
- Para aumento de glúteos, la opción con respaldo científico es la lipotransferencia de grasa propia realizada por cirujano plástico certificado en instituciones habilitadas; nuestra guía de seguridad del BBL en Colombia explica los estándares actuales.
Preguntas frecuentes
Me inyectaron algo hace años y no sé qué era. ¿Qué hago?
Si no tienes síntomas, una valoración con imágenes permite saber qué hay y dónde está, y establecer vigilancia. Si tienes síntomas, la valoración es prioritaria. En ambos casos, evita masajes, aparatología o nuevos procedimientos sobre la zona hasta tener diagnóstico.
¿El retiro de biopolímeros lo cubre la EPS?
Cuando existe enfermedad documentada asociada (inflamación, úlceras, compromiso sistémico), el retiro puede tener carácter funcional/reconstructivo y llegar a tramitarse por el sistema de salud, caso a caso y con soporte médico. El componente puramente estético no está cubierto.
¿Los biopolímeros causan cáncer?
No hay evidencia concluyente de que causen cáncer. Sus riesgos documentados son la inflamación crónica, la migración, las deformidades y los cuadros autoinmunes asociados — motivos suficientes para tomarlos en serio.
¿ALMO Clinic realiza retiro de biopolímeros?
Nuestro equipo evalúa cada caso en consulta: diagnóstico con imágenes, mapeo de la sustancia y plan realista. Si tu caso requiere un abordaje que esté fuera de nuestro alcance, te orientamos hacia el especialista adecuado — nuestra prioridad es tu seguridad, no venderte un procedimiento.
La información llega antes que la enfermedad
Los biopolímeros son la consecuencia más visible de la estética sin regulación. Si ya conviven contigo, el camino es diagnóstico por imágenes, vigilancia o retiro con un equipo experimentado. Si estás considerando un aumento de glúteos, elige la vía segura desde el principio.
Agenda tu valoración con especialista </a>







