Predisposición genética
La causa más común. Muchos hombres tienen zonas naturalmente ralas en mejillas, mentón o patillas sin que haya enfermedad subyacente. El trasplante densifica permanentemente esas áreas con pelo propio.
El trasplante de barba cubre zonas ralas, corrige parches o reconstruye barba donde no crece naturalmente, con pelo propio del paciente y resultado permanente.

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El pelo de la barba no crece en vertical. En mejillas sale casi paralelo a la piel; en el mentón es más perpendicular; en las patillas sigue su propio ángulo. Si el cirujano no reproduce ese patrón con precisión en la implantación, el resultado se nota.
En ALMO Clinic utilizamos la técnica DHI con implantador Choi para el trasplante de barba, porque es la técnica que ofrece mayor control sobre el ángulo y la dirección de cada pelo implantado. El diseño del patrón de barba se hace con el paciente antes del procedimiento.
"La barba es uno de los trasplantes más exigentes en cuanto a naturalidad. No porque sea técnicamente difícil, sino porque cualquier irregularidad en el ángulo o la dirección del pelo se percibe de inmediato. Por eso el diseño previo y la técnica DHI son imprescindibles." — Dr. Óscar Barón, Cirujano Plástico Certificado SCCP.Agenda tu evaluación de barba

La ausencia o escasez de pelo en la zona de la barba puede tener varias causas, todas ellas susceptibles de tratamiento con trasplante de barba una vez estabilizadas:
La causa más común. Muchos hombres tienen zonas naturalmente ralas en mejillas, mentón o patillas sin que haya enfermedad subyacente. El trasplante densifica permanentemente esas áreas con pelo propio.
La alopecia areata puede afectar la zona facial dejando calvas circulares u ovaladas en la barba. Una vez que la enfermedad está controlada y los parches llevan al menos 12 meses sin cambios, el trasplante repuebla las zonas afectadas.
Accidentes, quemaduras o cirugías en la zona facial pueden destruir localmente los folículos, interrumpiendo la continuidad de la barba. El trasplante puede cubrir esas zonas cicatriciales con pelo real.
El trasplante de barba en ALMO Clinic se realiza con técnica DHI de implantación directa, que permite controlar con precisión milimétrica el ángulo y la dirección de cada pelo implantado.
Consulta de diagnóstico donde analizamos la distribución actual de la barba, las zonas a densificar o reconstruir, y diseñamos conjuntamente el resultado buscado. La planificación previa es fundamental para conseguir el patrón de barba que el paciente imagina.
Bajo anestesia local, se extraen los folículos de la zona donante de la nuca con micropunzones de precisión. Se seleccionan preferentemente unidades de 1 y 2 pelos según la zona de la barba a cubrir (más finos en zonas de contorno, más densos en el interior).
Cada folículo se implanta con el Choi pen respetando el ángulo natural del pelo de barba en cada zona. El proceso es ambulatorio y se realiza en una sola sesión de 3–5 horas dependiendo del número de folículos.

El trasplante de barba no es un único tratamiento con un único perfil de paciente. Dependiendo de la situación de partida, el procedimiento se orienta hacia uno de tres objetivos distintos.
Para pacientes que tienen barba pero con zonas ralas, especialmente en mejillas o entre el bigote y la barba. Se trasplantan entre 500 y 1.500 folículos para uniformizar la densidad y completar el aspecto de barba cerrada.
Para alopecia areata estabilizada en la barba o cicatrices por traumatismos y cirugías. El trasplante repuebla las zonas afectadas con pelo propio, restaurando la continuidad de la barba.
Para pacientes con muy poco o ningún pelo facial por predisposición genética. Requiere entre 2.000 y 3.500 folículos y se planifica en detalle para crear un patrón de barba coherente con las facciones del paciente.
El pelo trasplantado en la barba es permanente: los folículos implantados no caen una vez establecidos. No existe ningún tratamiento de mantenimiento del procedimiento: la barba trasplantada crece y se comporta como pelo real, porque lo es.
El único mantenimiento es el afeitado o recorte habitual de la barba, que puede ser ligeramente más frecuente al principio dado que el pelo de cuero cabelludo puede crecer algo más rápido que el pelo de barba nativo. Este ritmo tiende a normalizarse con el tiempo.
A los 12–18 meses del trasplante, la barba ha alcanzado su resultado definitivo. En ese momento realizamos la evaluación final y, si el paciente lo desea, podemos planificar una segunda sesión de refinamiento para añadir más densidad en zonas específicas.
Muchos pacientes que se realizan un trasplante de barba también consideran un trasplante de cejas. Ambos procedimientos pueden planificarse conjuntamente o en sesiones separadas, optimizando el uso de la zona donante y diseñando un equilibrio facial coherente entre ambos resultados.
Los tratamientos de barba y cejas se complementan también con el trasplante capilar con técnica DHI, que utiliza los mismos principios de implantación directa para el cuero cabelludo.